domingo, 1 de enero de 2012

Bien se dice que "no hay mal que dure cien años, pero tampoco cuerpo que lo resista". Nada dura para siempre -es cierto- y todas las cosas cambian, cuando se cumple su ciclo o, más tarde o más temprano. Se dice que en la naturaleza las cosas tienen su ciclo, su tiempo natural, y que esos ciclos se repiten o son previsiblemente cronometrados, mientras que en la sociedad humana ese tiempo es menos previsible y, que las cosas o fenómenos cambian según ciclos más aleatorios. En realidad, tanto en la naturaleza como en la sociedad humana, todos los tiempos de las cosas duran lo que duran en relación a una serie de variables o factores que tienen que ver con múltiples conflictos o contradicciones entre esas cosas, contradicciones que hacen que los tiempos nunca sean estáticos o iguales en los distintos ciclos. Cuantos más conflictos o contradicciones poseen las cosas, esto es, más dinámicos son, menos previsibles serán sus tiempos. Por ello, en la sociedad humana que intervienen una multiplicidad de conflictos en danza, se hace más difícil hablar de "los tiempos" de tal o cuál situación o fenómeno.
Así, ¿cuánto tiempo debe pasar hasta que un pueblo progrese en su cultura? ¿cuánto puede un pueblo soportar una dictadura? ¿cuánto tiempo un pueblo o nación debe recorrer hasta lograr su libertad y alcanzar un gobierno de soberanía democrática? ¿cuánto tiempo deberá pasar hasta que la humanidad al fin se unifique en una comunidad única? ¿cuánto tiempo un pueblo o nación es capaz de aguantar condiciones miserables o pobres de vida, en medio de tanta injusticia?

jueves, 29 de diciembre de 2011

Bienvenido al blog

La idea de este blog es pensar y reflexionar acerca del tiempo y las cosas, o las cosas y su tiempo, comparar tiempos, conocer los tiempos, indagando en la historia, en la naturaleza, en la sociedad, y en la actualidad. Nos vienen a la mente frases como "tiempo al tiempo", o "el tiempo lo dirá", o "el tiempo todo lo cura", o "es sólo cuestiòn de tiempo", etc. Y nos preguntamos, ¿Qué es el tiempo? Filosóficamente y mundanamente trataremos de acercar respuestas.
El tiempo que vivimos es un tiempo social e histórico, se relaciona con el tipo de sociedad que tenemos, con el espacio que habitamos, con las relaciones sociales que desarrollamos; también, es un tiempo personal, es decir, se relaciona con el tipo de vida que llevamos y con la toma de conciencia que hacemos del tiempo y de las cosas. Por ello, la gente de las grandes ciudades vive más "apurada" o "acelerada" que otra gente que vive en poblados o en ambientes rurales y, en la actualidad en general, vivimos el tiempo de manera distinta a cómo lo vivían en tiempos más o menos pasados. El tiempo pasa de manera desigual en la vida de un joven que en la vida de un anciano. En la naturaleza, los seres viven su tiempo natural, mientras que los tiempos del universo son otros. Esto no querría decir otra cosa más que el tiempo se ajusta al modo de existencia de la materia que se trate, materia que incorpora la conciencia o no, ya se trate de los planetas y estrellas, o de las plantas, un gorila, o un ser humano. Cuando somos más jóvenes nos cuesta mucho saber y tomar conciencia acerca de los distintos tiempos de las cosas, incluso, el de nuestra propia vida: simplemente vivimos la vida, en una especie de presente continuo e inmediato, siendo apurados, impetuosos, impacientes, y a veces generando mucha angustia y ansiedad; ignoramos que cada cosa lleva su tiempo y, que los distintos tiempos de las cosas se entrecruzan. Recién cuando llevamos varios años de vida, empezamos a cobrar una perspectiva más amplia y real de los distintos fenómenos y situaciones que aparecen en nuestras vidas, teniendo en cuenta la múltiple causalidad tiempo y espacio que relaciona al pasado, el presente y el futuro.